lunes, 30 de agosto de 2010

Insisto. Complícate, a ti mismo, sin complicar a los demás.
Eres tan intenso, tan extraño.
Aunque a veces... La madurez que pregonas por la avaricia de os años
no se nota en o más mínimo de tus actos...
Alcohol, droga...  Sobornas las mentes soberbias... Oh destruyes toda la fantasía y romanticismo clásico de ésta estúpida. Hombre-animal... 
Y es chistoso... Todos esos poemas, todas las canciones, todo ese arte, para algo que en verdad dura tan poco...
Que lástima... lastima la utopía de una enamorada sin remedio, sin perdón.
¿Por qué ese afán de desagrado? Todo es tan fácil de destruir...
Danza de eructos... El silencio... que desesperación...

No hay comentarios:

Publicar un comentario