
Éste es el momento en que comienza el proceso de metamorfosis inversa.
Ya no sé si es que soy yo la que me marchito,
o si es ésta crisálida la que me asfixia.
Hoy tengo las alas plegadas, adheridas a la piel,
envueltas en un frío invierno que las alienta.
Vienen desde lejanos parajes, los susurros, alentando a los pobres peregrinos
que caigan en la tentación de ésta ermitaña.
El canibalismo no es suficiente.
No basta con arrancar cada arteria del corazón
No alcanza con drenar los besos de la sangre...
Hoy visito espejismos en los reconditos lugares de mi inconciente.
Me siento en ese viejo sillón - a reflexionar -
¿Por qué el hielo me cicatriza la emoción?
El sudor no es suficiente.
Las lágrimas no bastan.
No se suple el vacío...
Ese vacío... siempre potente, siempre patético.
Hoy miro el mar desde mi banca favorita del paseo del mar.
Vivo, re-vivo, la banda sonora del adiós
Cada letra, cada puñal de venganza
el A de lo ambiguo, lo ambidiestro, lo artificial.
la D del día, de dar, de dos, de dolor, ¿de dios?
La I de intensión, intensidad, idealización, imagen.
la O de orquídea, de olor, de origen, ¿de odio?
La S de Sufrir, Solo, Sola, soledad, solitario, sanar, sostén, sufrimiento, sol, sonámbulo, saldar, sonar, suicidio, sutileza, sobriedad, sasa, soberbia, sentir, sentimiento, silencio...
No sé si soy yo la que se escapa del amanecer,
si mis días son más cortos y mis noches más largas,
si los decibeles de mis sensores se amotinaron,
si bajó la temperatura de mis macrófagos
si la búsqueda polinizó en el tentáculo equivocado,
si las páginas de éste diario se marchitaron,
si es que los que apuntaban estaban equivocados,
Ya no sé si soy yo la que se marchita,
o si es ésta crisálida la que me asfixia...
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